Amelia

Nostalgia

Dudó. No sabía si elegir Last Christmas, cuyo recuerdo le parecía demasiado cercano, o White Christmas, cuyo recuerdo era demasiado lejano. Al final se decidió por All I want for Christmas is you. Pulsó el botón número cinco en la gramola y, al mismo tiempo que sonaba la canción, el salón comedor donde se encontraba fue cambiando y convirtiéndose en el de su antigua casa.

Oyó las risas de sus hijos sentados a la mesa y la suave voz de su esposa Ángela. Contempló sus respectivos hologramas ayudándose a servir la comida procedente de las distintas fuentes. Aspiró el aroma a pavo asado y salivó recordando su sabor.

Se vio a sí mismo, más joven, sin canas en el cabello, escanciando un poco de vino en su copa y agua en la de su mujer. Aquella Navidad, ella se encontraba un poco mejor y le había rogado preparar una cena de Nochebuena para los cuatro. Su hija Mónica estudiaba en Estados Unidos y su hijo Simón trabajaba desde hacía un par de años en China.

—Mi mejor regalo sería juntarnos los cuatro, aunque sea la última vez —le había dicho ella.

—No digas eso. Aún nos quedan muchos años por delante —le contestó, aun sabiendo que era una mentira poco creíble.

Un par de lágrimas rodaron por su mejilla. Los esfuerzos por lograr que sus hijos llegaran a tiempo contribuyeron a que aquella Navidad fuera una de las mejores. Y la última para su mujer. Murió dos semanas después sin que la quimioterapia ni otros tratamientos experimentales pudieran ayudarla.

Pulsó el botón número siete: El tamborilero. Su villancico favorito cuando era pequeño. El salón cambió y pasó a representar el de su hijo en China: diminuto, con un árbol de Navidad blanco y resplandeciente en una esquina y una mesa camilla en el centro. En torno a ella se hallaban su nuera y su nieto, un niño de ojos rasgados, regordete. Tocaba el tambor que él le había traído de España, a un ritmo endiablado. Su hijo sirvió la cena: pato a la naranja y fideos de arroz fritos. Recordó aquel menú como uno de los más extravagantes que había cenado una Nochebuena, pero también uno de los más sabrosos. Una vez más, la boca se le llenó de saliva.

Sacó el pañuelo mientras se desvanecía el holograma al ir terminando la canción. No tuvo ganas de más recuerdos. Se dirigió a la cocina y sacó dos paquetes del frigorífico. Puso en un plato el contenido del primer paquete, una barrita de color parduzco. Abrió el segundo y vertió en la copa un líquido rojizo.

Fue a sentarse en el sofá y encendió la pantalla, que ocupaba tres cuartas partes de la pared. Navegó por los distintos canales. En muchos reproducían las mismas películas navideñas de siempre.

Le dio un bocado a la barrita e intentó averiguar a qué sabía, antes de comprobar en el envoltorio si era pavo asado o lubina al horno. Bebió un sorbo de la copa y algo que pretendía ser un rioja se deslizó por su garganta.

La gramola holográfica, regalo de Navidad de su hija, no estaba mal. Le había costado decidir los recuerdos que quería revivir, pero se dio cuenta de que muchos de ellos estaban relacionados con personas que ya no existían en su vida: su mujer, su hijo, víctima del tsunami en China…

La comida había empeorado con los años, por mucho que dijeran que era más saludable deshidratada y compactada en aquellos paquetitos repartidos con las cartillas de racionamiento. Ya no sabía a nada. Echaba de menos las reuniones familiares, las comilonas, el brillo en los ojos de los seres queridos al abrir los regalos.

Viendo una reposición de ¡Qué bello es vivir! se quedó dormido en el sofá.

Dos días después, el robot aspirador se puso en marcha y tropezó con su zapatilla. No se movió. Una sonrisa brillaba en sus labios resecos, mientras en el canal de las películas navideñas echaban Solo en casa 2.

Amelia

Un comentario sobre “Nostalgia

  1. Hola Amelia

    Encantado de saludarte como estas? Escribirte desde la comunidad de FANS de la serie TV El MINISTERIO DEL TIEMPO . >> https://www.facebook.com/pg/tiemporelatos/photos/?ref=page_internal

    Con motivo de ser escritora y tambien segun el tuiter de hoy, seguidora fan ministerica XD

    Nos gustaria proponerte escribir UN RELATO
    , para la campaña FAN sin animo de lucro sobre el MINISTERIO DEL TIEMPO y al ser ESCRITORA no queriamos perder la ocasión de rapidamente contarte sobre el proyecto FAN que preparamos a acompañar el rodaje de la serie serie En el que cada escritor ministerico plantee escribir cómo le gustaria un breve episodio en formato de RELATO ambientado en ese universo del ministerio del tiempo Seria un honor contar contigo para la campaña

    y Estaria encantados de explicar rapidamente en que consistiría, por ejemplo al estilo Bradbury o Carver, Guy de Maupassant, Michael Ende, etc
    ¿Hablamos por email ?
    tiempoderelatos@gmail.com
    Gracias por la atención!!

    Me gusta

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