Amelia

3×40 El legado

Carla levantó la tapa polvorienta del baúl. No podía retrasar más abrir el trastero y ordenar las cosas dejadas por sus padres.

En su interior había una caja de cartón, un álbum con dos hombres corriendo, otro álbum con fotografías y algo similar a una pelota, pero deshinchada. La tomó entre sus manos y la inspeccionó. Parecía hecha de cuero y no de plástico, como las que veía de pequeña. La dejó de nuevo en el baúl.

En la caja de cartón había un objeto alargado y negro terminado en punta. En un papel escrito a mano decía: «Úsame para hinchar el balón». ¿Hinchar el balón? Las pelotas se hinchaban solas.

Cogió el álbum con los dos hombres. Uno vestía de azul y rojo, el otro de blanco. A sus pies ponía: «Colección oficial de cromos».  Y arriba, en un titular en rojo, «La Liga Santander 2017-2018». Lo hojeó y vio columnas con hombres vestidos de distintos colores, aunque todos con camiseta y pantalón corto.

En el fondo de la caja vio una memoria USB de las antiguas. Volvió a meter las cosas en el baúl, guardó el álbum fotos en el bolso, cerró la tapa y regresó a casa de sus padres.

El viaje interestelar con motivo de sus bodas de oro había terminado en tragedia. El transbordador espacial que los llevaba a Júpiter había sufrido un fallo irreparable. Terminaron desintegrados un poco más allá de Fobos, el satélite de Marte.

Sentía curiosidad por el contenido del viejo baúl y fue en busca del ordenador de su padre, una vieja reliquia. «Yo estoy contento con él, no quiero ninguno nuevo, que este sí que funciona como toca», decía, cada vez que Carla le pedía que se comprase otro más moderno. Lo encontró en su funda y lo conectó. Menos mal que en aquella vieja casa aún había enchufes, porque si no, no sabría dónde recargarlo.

Tardó un buen rato en encenderse. Mientras esperaba, hojeó el álbum de fotos. Introdujo la memoria. En ella había varias carpetas: Mundial 2010, Mundial 2018, Mejores momentos de la Liga Española, Aprende a jugar al fútbol… Y un vídeo llamado Memoria de un hincha. ¿Serían las instrucciones para hinchar el balón? «Open file», dijo. Al ver que no se abría, recordó que, en aquellos ordenadores, era necesario hacer clic con el ratón.

«Buenos días. O buenas tardes, no sé», saludó su padre desde el salón de casa, unas semanas antes de su muerte.

«Como no me fío mucho de los viajes espaciales, he creído conveniente realizar este vídeo para dejar constancia de mi amor por el fútbol, el deporte rey, como lo llamaban antaño.

»Para entender un poco vas a tener que consultar la carpeta que dice Aprende a jugar al fútbol. Ojalá te la hubiera enseñado yo en persona.

»Cuando tenía diez años, España ganó su primer Mundial. Era una competición en la que se medían selecciones de todos los países. En la carpeta Mundial 2010 verás los mejores partidos y el gol de Iniesta el 11 de julio en la final contra Holanda, que nos hizo ganar la Copa.

»Desafortunadamente, España ya no volvió a ganar. En el Mundial de Rusia de 2018 nos quedamos en los octavos de final. Y, tras el último partido, se desataron los acontecimientos que llevaron a la prohibición de este deporte.

»Para mí es difícil entender todavía cómo se llegó a esa situación. Los hinchas de la selección que perdió la final se volvieron locos y destrozaron el mobiliario urbano de Moscú. El ejército ruso tuvo que intervenir, de manera algo exagerada quizás, y la ola de violencia se propagó de ciudad en ciudad. Comenzaron a encarcelar a forofos del fútbol y hubo manifestaciones por su libertad. Sus partidarios cortaban las carreteras o hacían pintadas, mientras que aquellos indiferentes a aquel deporte opinaban que la situación se había exagerado.

»En otros países también hubo movimientos a favor y en contra del fútbol. Las redes sociales ardían con mensajes en los que unos echaban la culpa a otros, la gente exigía a los políticos que arreglaran el problema…

»Donde ahora se sitúa el Océano Barentártico hubo ciudades que pertenecieron a Rusia. Tal fue la magnitud del desastre que el Presidente de Estados Unidos y el de Rusia se unieron en un plan para acabar con el fútbol porque, según ellos, ese deporte era el origen del caos. Ignoro por qué el resto de mandatarios se puso de acuerdo con ellos.

»Se prohibió jugar al fútbol a nivel mundial y se borraron de los archivos y enciclopedias todas las menciones a ese deporte, como si nunca hubiera existido.

»En aquel tiempo yo acababa de ser fichado por un equipo de la Primera División. Guardé como pude los recuerdos que quería conservar para mis futuros hijos, pues los castigos eran muy severos si te encontraban jugando a fútbol o simplemente con un balón en las manos.

»Unos pocos formamos la Asociación para la Recuperación del Fútbol. Nos reunimos una vez al año, en secreto, guardando unas estrictas medidas de seguridad, cada vez en un lugar diferente, y recordamos cómo eran los viejos tiempos en los que el fútbol unía a generaciones. Abuelos, abuelas, padres y madres se unían con hijos e hijas en un estadio o frente al televisor (y antes junto a la radio) y vibraban de la emoción cuando uno de sus jugadores marcaba un gol o hacía una jugada para la historia.

»Este es mi legado para ti. No dejes que el fútbol se olvide. Quizás algún día tú puedas jugar con tus hijos. Oculta en el álbum de cromos tienes la información para contactar con mi enlace en la Asociación. De vosotros depende que el fútbol recupere su esplendor. Ojalá hubiera podido ver un partido a tu lado. Te quiero».

Carla se quedó pensativa frente al ordenador. ¿Estaba dispuesta a poner su vida en peligro por un deporte que ni siquiera conocía?

Amelia

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